sábado, 13 de junio de 2015

Suicidios, homicidios, extorsiones y otros problemas dentro de la red social

Suicidios, homicidios, extorsiones y otros problemas dentro de la red social

En la red social más popular del planeta pasa de todo: suicidios, extorsiones, homicidios y otros hechos aberrantes parecen desfilar como si Facebook fuese una vidriera que las magnifica. ¿De quién es la culpa: de la sociedad o de la red social?, aquí en facebook en español lo vemos

En las redes sociales millones de usuarios van dejando rastros, fotos y relatos de muchas de las cosas que les pasa en su vida. De hechos lindos y placenteros y también de otros siniestros y abominables. De este modo, en los posteos de la gente encontramos anuncios de suicidios, asesinatos, extorsiones y planes macabros. Hechos que nos llevan a preguntarnos si es la red social la responsable de que ocurran esta publicaciones o es la sociedad que la sostiene.

Hagamos un rápido recorrido de las problemáticas que han ido presentándose a través de diferentes publicaciones en Facebook:

Anuncios de suicidio: como el caso de una joven venezolana de 22 años, quien anunció en la red social que acabaría con su vida, y lo cumplió. En diversos posteos previos a su suicidio, la joven explicó las causas que la motivaron a quitarse la vida. Incluso, dejó una foto tomada minutos antes en la que se la ve con un pañuelo en el cuello con el que terminaría ahorcándose. 

  • Video de violaciones y abusos: Como el que subieron unos jóvenes que abusaron de una mujer en Caldas, a la cuenta de uno de ellos, haciendo alarde del delito cometido.  
  • Conflictividad social, racial y cultural: La red social fue usada en varias oportunidades para convocar a grupos nacionalistas que se unan a causas contra otras culturas. Como el caso de Anders Brevik quien mató a 76 personas con explosivos y armas de fuego para enviar un mensaje a grupos islamitas y marxistas, a los que consideraba un amenaza para la integridad europea.
  • Anuncio de asesinato y violencia de género: Como por ejemplo, el caso del joven argentino que anunció en su perfil que atentaría contra la vida de su ex pareja y su nuevo novio.
  • Chantajes, extorsiones y ciberbullying: estudiantes que amenazan  a sus profesores para que reconsideren sus calificaciones. Niños que extorsionan a otros, pidiéndoles dinero a cambio de ciertos “favores” o “tareas”.
  • Delitos informáticos: hackers inescrupulosos que utilizan la red social para robar datos personales, información confidencial, realizar estafas, enviar virus o spam. 

Estos son tan solo algunos ejemplos de algunas de las problemáticas que podemos encontrar en la red social.  Algunos pueden parecer casos extremos, pero en realidad son una pequeña muestra de las cosas que efectivamente pasan en la vida y que luego se trasladan, se exponen o recobran notoriedad al viralizarse en las redes.

Todos ellos, deben hacernos reflexionar sobre la importancia de que cada persona afiance su autoestima fuera de las redes sociales, buscando contención familiar y comunitaria, estableciendo lazos fuertes y permanentes para que estas cosas dejen de suceder, y consecuentemente, de aparecer en Facebook.

jueves, 4 de junio de 2015

Facebook y los gobiernos

Facebook y los gobiernos

Cada vez son más los pedidos de los gobiernos hacia Facebook, solicitando información sobre las cuentas de sus usuarios.  ¿Controles necesarios y justificados o medidas de vigilancia antidemocráticas?

Según un reporte emitido por la misma compañía, durante el segundo semestre del 2014, las solicitudes de datos de los gobiernos han incrementado un 24%, alcanzando un total de 34.946 pedidos. Aunque los estados argumentan que los mismos constituyen una forma de prevenir y combatir las actividades delictivas y criminales, siempre hay un margen para pensar que en realidad se trata de un intento por acceder a la privacidad de los usuarios sin un fundamento democrático.

Por su parte, la red social no solo accede a los pedidos gubernamentales, sino que también se compromete con retirar los contenidos en los que encuentre deficiencias, o que violen las leyes locales. Aunque también manifiesta que seguirá intentando que los gobiernos reformen sus prácticas de vigilancia para mantener la seguridad de las personas, protegiendo sus derechos y libertades.

Si buscamos los antecedentes de este tipo de solicitudes, podemos comprobar que las redes sociales comenzaron a estar en el ojo de la tormenta cuando los extremistas se dieron cuenta que podían mejorar sus comunicaciones con un nivel de anonimato inusitado (aunque no infalible).

Desde ese momento, Facebook y otras redes sociales han tenido que lidiar con los intentos constantes de los gobiernos de controlar los contenidos y a los usuarios creadores de los mismos. 

Aunque en muchos casos, los pedidos se deban a causas importantes que los justifican, siempre quedará un espacio  para permitirnos dudar de la verdadera intención de los mismos, que sería la vigilancia y control desmedidos, que poco tienen que ver con los principios de la libertad y la democracia.